Lo primero que deberemos hacer es detectar exactamente de donde procede la fuga. Nos ayudamos conectando el radiador y la bomba por separado y fuera de nuestro PC.
Una vez localizada, con ayuda de unos alicates la descubrimos la zona afectada.
Lijamos la superficie suavemente con nuestro papel lija para una mayor fijación de la soldadura. Después limpiamos la zona en la que debemos soldar.
Ya con nuestro soldador caliente empezamos a soldar.
Tras soldar, volvemos a comprobar de la misma manera anterior si el radiador sigue perdiendo agua.
Una vez comprobado que la fuga de agua desapareció, podemos pintar la superficie en la que hemos trabajamos con spray. Cubrirla y no dejar rastros es el objetivo. Con ayuda de las tijeras de chapa, cortamos unos triángulos.
Añadiremos los triángulos debajo de los anclajes del radiador. Una manera sencilla con la que evitaremos dañar nuevamente el radiador por pasarnos de rosca con los tornillos.
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