Antes de nada, localizar nuestro chipset en nuestra placa base.
Y retirarlo.
Ya con el en la mano, retirar toda la pasta térmica del antiguo disipador. Cogemos el disipador de nuestro PI y presentamos el antiguo sobre éste, para marcar los puntos de sujeción y taladrar en el sitio adecuado.
Ahora limpiamos nuestro chipset. Una vez realizados los agujeros para nuestros, aplicamos una capa fina de pasta térmica sobre las dos superficies, la del disipador y del chipset.
Sujetamos con un par de tornillos y tuercas, eso si por seguridad no vaya a ser que al apretar mucho nos carguemos la placa y un cortocircuito inesperado, recomiendo recubrir las arandelas con cinta aíslate, mas que nada, por seguridad.
Nuestro nuevo disipador ya sujeto.
Y aquí con su ventilador y ya trabajando.
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